Con el aumento de las temperaturas en Valencia, la hidratación de los jóvenes futbolistas se convierte en una prioridad absoluta de salud. El cuerpo de un niño regula la temperatura de forma menos eficiente que el de un adulto, lo que incrementa el riesgo de deshidratación y golpes de calor durante el ejercicio.
En Semillero CF establecemos protocolos estrictos de hidratación en cada sesión: pausas obligatorias cada 15 minutos para beber pequeños sorbos de agua fresca. Aconsejamos a los padres que los niños beban agua de forma constante durante todo el día, no solo cuando tengan sed en el entrenamiento, ya que la sed es el primer síntoma de una deshidratación leve.
Cuidar la salud física de nuestros canteranos es el primer paso indispensable para que puedan disfrutar del deporte de forma segura, alegre y con el máximo rendimiento cognitivo en el césped.