El partido del sábado no empieza con el pitido del árbitro, sino en la mesa del desayuno. La nutrición deportiva infantil es el pilar de lo que llamamos el 'entrenamiento invisible'. Para que un joven deportista rinda al 100% y no sufra fatiga al final del encuentro, debe consumir carbohidratos complejos de fácil digestión.
Recomendamos un desayuno compuesto por tostadas de pan integral con plátano y miel, acompañadas de un yogur natural. Evita la bollería industrial y los azúcares refinados, ya que provocan picos bruscos de energía seguidos de un bajón de fatiga inmediato. La hidratación también debe comenzar temprano: beber pequeños sorbos de agua durante las horas previas al partido es fundamental.
En Semillero CF educamos a las familias valencianas para que la cocina sea una extensión de nuestro campo de entrenamiento. Enseñar hábitos saludables a los niños es asegurar que crezcan fuertes, sanos y llenos de vitalidad.