Si paseas por nuestras instalaciones en Valencia, notarás algo diferencial respecto a otras escuelas de fútbol: nuestros jugadores, incluso los pre-benjamines, 'hablan' el juego. Pedir el balón (comunicación verbal) o señalar un espacio con el brazo (comunicación no verbal) añade un nivel superior al rendimiento de todo el equipo.
En la metodología Semillero, enseñamos asertividad deportiva. No vale gritar un error; exigimos instrucciones rápidas, claras y en positivo. 'Gira', 'apoyo', 'cuidado espalda'. Esta habilidad no solo gana partidos, sino que rompe la timidez y desarrolla capacidades de liderazgo que los niños se llevan consigo directamente al patio del colegio y a las aulas.