En la academia boutique Semillero CF, entendemos que el entrenamiento no termina cuando los niños salen del campo. Lo que comen es el combustible que permite que su cerebro y sus músculos funcionen a pleno rendimiento, influyendo directamente en su capacidad de concentración y recuperación física.
Nuestra nutricionista deportiva subraya la importancia de los carbohidratos complejos como fuente de energía duradera, recomendando platos como pasta integral con vegetales o arroz con pollo unas 3 horas antes del pitido inicial. Igual de crucial es la 'ventana de recuperación' justo al terminar el ejercicio, donde reponemos glucógeno y sales minerales. No se trata de prohibir dulces, sino de educar a los niños para que elijan alimentos que les hagan sentir más fuertes y ágiles en el césped. ¡La alimentación es el entrenamiento invisible!